La casa de los siete pecados comienza con la excavación que se está realizando para levantar un nuevo ala en la casa de las siete chimeneas en Madrid en 1882 y terminar asà la nueva sede del banco de Castilla. Allà aparece el cadáver de lo que parece ser una mujer que guarda entre los restos óseos de una de sus manos, siete monedas de oro que podrÃan ser las arras de su boda.
Asà nos trasladamos hasta el Madrid del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II. El comienzo de esta historia se sitúa en la muerte de la tercera esposa del monarca: Isabel de Valois, que lo deja sumido en una profunda tristeza. Pero, como no hay mal que cien años dure, el rey, aún con el dolor en el alma, mantiene una relación más sexual que amorosa con el aya de sus hijas: Elena. Una diosa en el lecho que tiene hechizado al rey. Mientras se prepara el cuarto matrimonio de éste (matrimonio que para mà que tiene algo de incestuoso) con su sobrina Ana de Austria, hija de su hermana. El rey tiene que conseguir un heredero y para mantener a su amante a raya la casa con el capitán del ejercito Zapata y les regala la casa de las siete chimeneas que simbolizan cada uno de los siete pecados capitales.
Mientras la reina intenta darle un heredero al rey y conseguir su amor marital, éste sigue manteniendo relaciones con la viuda Elena de Zapata, y digo viuda porque sospechosamente su marido es enviado a la guerra de Flandes el dÃa después de su boda, muriendo.
Felipe II, empieza a obsesionarse con los pecados capitales, especialmente el de la lujuria en el que cae repetidamente una y otra vez, y decide, finalmente, poner fin a sus remordimientos.
Teniendo en cuenta que es una novela y que el novelista se puede permitir el lujo de inventar crear o soñar, el libro nos ofrece un buen retrato de la época en la que el esplendor de España está empezando a dejar de brillar. Nos encontraremos con una amplia galerÃa de personajes históricos como por ejemplo, además de los reyes ya citados, el hermano bastardo del rey, Juan de Austria, a la princesa de Eboli, a su amante, el secretario personal del rey, Antonio López y a otros muchos que tuvieron un lugar en la Espña de la época.
Una novela que podrÃa ser prescindible, con un estilo fácil pero con la elegancia de saber transmitir las escenas de sexo sin caer en la vulgaridad y que puede resultar interesante desde el punto de vista histórico sobre todo para aquellos interesados en el personaje principal.

Bueno, Eva vuelves a la novela histórica en esencia!! no creo que lo lea, aunque no dudo que desde el punto de vista histórico tiene que ser muy interesante retrato de la época, como bien dices.
Besos!
He estado en varias ocasiones a punto de comprar este libro y no sé muy bien qué me ha echado para atrás. Quizá la autora, que sigo viéndola como presentadora más que como escritora…
Dices que es prescindible, pero con tu reseña dan ganas de leerlo. Lo de las intrigas palaciegas siempre me recuerda a Ale jijiji.
Anda, el sábado estuve ahÃ.
SÃ, el matrimonio con una sobrina carnal es abiertamente incesto, ni siquiera era hija de un primo o similar.
Y hubo más matrimonio tÃo/a-sobrino/a en esa familia. Asà acabaron…
Si está ambientada en otro siglo y encima tiene monarcas de por medio me la llevo
Más no puedo pedir jeje. Apuntada queda. ¡Saludos!
Tiene buena pinta este libro, a mi la portada ya me resulta llamativa y la verdad aún no se muy bien porqué, Felipe II resulta muy entretenido para una hermanÃsima mÃa y terminaré regalándoselo y sino al tiempo…un beso grande Eva
Kericolo, jajaja, que fijación la de tu hermana con Felipe II. A mà se me ha caido bastante el mito con este libro. Pronto leeré el segundo de Forcada, asà que supongo que te volveré a ver por aquÃ. ConseguÃstéis por fin el primero?
Pues Marina, nos cuentas tu opinión,no te olvides.
Lo que, no me cuentes, yo estuver por allà un par de dÃas antes y ¡no me dà cuenta!! para matarme.
Isi, es que al libro le acabas encontrando algo pero también le falata algo, cuestión de ponerlo en una balanza.
Ascen, a mi me ha pasado lo mismo con otros autores, pero la verdad es que te lo planteas y ahà está Reverte, yo aun le recuerdo con el chaleco que se colocaba para sus crónicas de guera y sin embargo hoy en dÃa le considero escritor más que periodista.
Ismael, SIIIIIIIIIIIIIIII, además entre los próximos que he seleccionado para leer predomina este tipo de novela. La echaba tanto de menos….