Una novela que me ha sorprendido desde su primera página, eso es lo primero que os quiero decir. Su autora vino a este blog y nos dejó un mensaje y unas direcciones, asà fue como “El alfabeto sagrado” vino a mi primer IMM. Yo ni corta ni perezosa me fui a la librerÃa a regalármelo con motivo de mi cumpleaños. Me congratulo de ello. Me ha divertido, me ha entretenido, me ha hecho morderme las uñas, me ha obligado desear no ir a trabajar al dÃa siguiente para que mi noche pudiera ser más larga (al final no he hecho novillos, que no es tan fácil ¿eh?).
La novela comienza con el robo de un cuenco de barro en el expoliado museo nacional de Irak en Bagdag, durante la mismÃsima incursión norteamericana hace unos años. AllÃ, un ladrón que se oculta tras las sombras de la noche, ve como un ladronzuelo tiene en sus manos el preciado botÃn que él persigue. Soluciona el problema. Con esto se abre una gran cadena de acontecimientos que arrastrará a los lectores en una trepidante carrera contrareloj. leer más…
Dos historias vienen a converger en este libro, una la de una arqueóloga desconocida Clara Tannenberg y otra la de un joven escriba Shamas, que recogió el relato del profeta Abraham sobre la creación del mundo, Babel o el diluvio universal. El entorno histórico en el que se da la primera historia es en el Irak anterior a la guerra del golfo. Clara, nieta de un oscuro personaje se centra en el descubrimiento de unas tablillas de barro que vendrÃan a ser el primer Génesis escrito, es ayudada por su marido, otro arqueólogo que cuenta con los favores del gobierno de Sadam. La importancia del descubrimiento la llevará a correr numerosos peligros.